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sábado, 14 de agosto de 2010

Susto y censura


Leo con preocupación dos noticias de dos puntos tan diferentes pero parecidos entre sí como Francia e India.

En Francia, Nicolas Sarkozy, de cara a las elecciones de 2012, comienza a agitar las brasas del miedo a la inmigración, con medidas dedicadas a quitar la nacionalidad a los inmigrantes que hayan cometido algún tipo de crimen, además de alentar la expulsión de los gitanos del país. No es la primera de este tipo de Sarkozy, que ya quiso preparar un examen con la esencia del país galo. Quizá se le olvida el alto grado de descendencia francesa que tiene en otros países a lo largo y ancho del planeta; o los problemas sucedidos hace cinco años en los barrios de la periferia de París, con mucha mayor fuerza humana, aunque menor económicamente que de los barrios de la 'jet-set'.

En India, mientras, el Gobierno plantea bloquear Google y Skype, dos de las empresas más potentes en materia de comunicación a través de Internet. De este modo, la democracia más grande del planeta (entendida en términos de población), comienza a tomar medidas al estilo chino, norcoreano, sirio o cubano.

¿Dónde está el paralelismo? Es un simple método para atemorizar a las sociedades francesa e india, y así desviar el foco de lo que realmente tienen que esconder ambos Gobiernos. Las medidas de tinte xenófobo de Sarkozy, aplaudidas por la Liga Norte de Italia, vienen a correr un tupido velo sobre el caso Bettencourt, en el que está implicado el ministro de Trabajo, Eric Woerth, y que apunta a un posible trato de favor económico hacia el partido de Sarkozy en las elecciones por parte de la propietaria de una de las fortunas más importantes del mundo, la del imperio L'Oréal comandado por Liliane Bettencourt.

En India, para disfrazar la medida del bloqueo a Google y Skype y justificar un futuro control de los mensajes que se envíen a través de blackberrys, se utiliza el camuflaje del terrorismo. Los gravísimos atentados sucedidos en Bombay han sido la "excusa". Hay que proteger la seguridad nacional, por lo que la gente no puede estar comunicada con el resto del mundo ni entre ellas mismas con la mínima privacidad que un ser humano debería tener.

Llama la atención que quienes tienen el poder utilicen estas estratagemas para seguir manteniéndolo de una forma cada vez más autoritaria y menos liberal. La revolución tecnológica ha pillado a contrapié a muchos gobiernos en todo el mundo, y muchos no han tenido más remedio que utilizar la censura para controlar una posible pérdida del poder. India y China, con una población con potencial para conseguir todo aquello que se propongan, ya están en el camino para establecer un autoritarismo que nada tiene que envidiar al de los regímenes totalitarios del siglo XX. Éstos cuentan con la ventaja de que son tolerados por la ONU.

1 comentario:

  1. Madre mia, ha este paso sustituyen a los ciudadnos por robots, ya que el hecho de que tengamos sentimientos algún día podria ser un problema para la politica U_U

    Por cierto hace un tiempo que te sigo, me pareces muy objetivo y argumentas muy bien ^^

    Un Saludo.

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