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jueves, 21 de enero de 2010

Un señor hasta el final

Las cosas nos llegan distorsionadas. Me di cuenta ayer mientras veía cómodamente el Liverpool - Tottenham. Pensaba que todo el mundo estaba en contra de Rafa Benítez y que esperaban su destitución fulminante. Es más, aquí en España cunde la idea de que el ciclo de Benítez está finalizado tras cinco años en la ribera del Mersey... Pues no. Ayer viendo el partido me di cuenta de que queda Benítez para rato.

La realización mostraba antes de comenzar el partido varias pancartas a favor del técnico madrileño, y en la grada The Kop seguía ondeando esa bandera que inmortaliza a Rafa como si del Ché Guevara se tratara. Además, viendo la conjura inicial del Liverpool, con Carragher llevando la voz cantante, Riera ante uno de sus mejores partidos como 'red' y Kyrgiakos aplaudiéndose antes del inicio, quizá inconsciente de que trufaría su mejor actuación en Liverpool, se sabía que el partido estaba cantado a favor de Benítez y en contra del pasivo Harry Redknapp y sus leñeros jugadores.

¿Y por qué aquí en España pensábamos que iban a echar a Benítez cuando en realidad todo el mundo cerraba filas en torno a él? Fácil. Los diarios españoles calzan las noticias de Inglaterra tal cual les llegan, proveniendo muchas de ellas de los diarios de Londres y Manchester, proclives a Chelsea, Arsenal, Tottenham, ManU y ManCity. Así pensábamos que los teletipos de agencias estaban empañados de objetividad cuando lo único que traían era manipulación de entornos ya de por sí enfrentados al de Liverpool.

También hay que reseñar que nada de esto hubiera sido posible sin la garra de Kuyt, que se dejó el alma, a pesar de su evidente limitación técnica, culminando la guerra de Anfield con dos goles. Aquilani ya está listo y está llamado a dar buenas tardes de fútbol cuando esté acompañado por Gerrard y no por Lucas; y Riera ya es el que era. Buenas noticias para Benítez, pues.

Mientras tanto, aquí en España, Joan Laporta intenta hacerse la última foto de su legislatura, la que iba a refrendar que él era el responsable de la mejor época en la historia futbolística del Barça (en otros periodos el Barça ha sido triunfador en baloncesto, hockey sobre patines o balonmano). ¿Tuvo su foto? No.

Él quería la foto en el despacho, con la pluma, el contrato, el abrazo y la sonrisa del renovado. ¿Tuvo algo de eso? Sí, la sonrisa falsa de un Guardiola que simplemente accedió a renovar de palabra (nunca con su firma) para que se le dejara trabajar tranquilo en los cinco meses de temporada que quedan. Guardiola es listo, y ha optado por un pequeño sacrificio por el bien del barcelonismo. No le gusta salir en las fotos con Laporta, no es su rollo. Él prefiere ser magnánimo en la victoria y humilde en la derrota. No alzó la voz tras el 2-6 del Bernabéu ni tras el 1-0 del Camp Nou; mientras que el esperpéntico 'president' se apropió el 2-6 como si fuera un título más y celebró una victoria por la mínima ante el máximo rival en la primera vuelta, cuando nada está decidido, con una noche de lujuria y desenfreno en Luz de gas. Son modos de vivir. Pero yo me quedo con el modo de vivir del señor, de un Guardiola que ha sido inteligente y cuyo nombre no quedará ligado al de Joan Laporta, sino al del Fútbol Club Barcelona, como ha sido desde que debutó a principios de la década de los 90.

1 comentario:

  1. Guardiola es un señor.
    Laporta...a Luz de Gas...no dá para más

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